Article Encuestas de hábitos de salud y estilos de vida del alumnado del IB Cid Campeador.
RESUM ARTICLE

Desarrollar actividades de prevención de enfermedad y promoción de la salud y, por tanto, hacer educación para la salud, exige la participación de la población, ya que si esta participación no tiene lugar, será muy difícil consolidar comportamientos que protejan y promuevan la salud o actuar colectivamente sobre las condiciones de vida, para intentar disminuir los factores de riesgo y producir salud. En este sentido, la escuela puede actuar como promotora de salud, ya que es la institución a la que se confía la socialización de la población, y por consiguiente es posible integrar la educación para la salud en el proceso educativo general permitiendo su continuidad. Además, tiene a la población durante la edad evolutiva en la que es más fácil introducir nuevos estilos de vida. La educación para la salud ha de ser coherente con las necesidades reales de la población a la que se dirige, lo cual exige una metodología programada y continuada con el compromiso de la evaluación, en la que la participación es una estrategia y una necesidad metodológica, ya que sólo la participación permite una correcta identificación de necesidades que genere un programa de intervención adaptado a la realidad, sistematizado, flexible y estable en el tiempo, para inducir los comportamientos y/o actitudes que se quieran promocionar, y que no puedan consolidarse con actuaciones puntuales o aisladas.

AUTORS
Díaz Borrás, Mª Ángeles
ETAPES
TAXONOMIA


FORMATS DISPONIBLES
1.49 €
COL·LECIONS: Revista Aula

Continguts de la revista
MONOGRÁFICO
CENTRO
INTERCAMBIO
REFLEXIÓN
PROPUESTA DIDÁCTICA
EL HATILLO